Alguna vez me han preguntado en qué me inspiro… y nunca sé muy bien que responder, este trabajo es un proceso natural y espontáneo en el que van surgiendo pequeñas joyas fruto de una mezcla de palabras escuchadas, sensaciones, obras que he contemplado o leído, experiencias, y mi propia traducción de lo que comprendo de todo eso. Lo que significa que mi obra es una infusión de todo lo que he visto y vivido, y en esa infusión creo que yo soy el agua y su temperatura.
Todas las piezas están realizadas a mano, de principio a fin, siguen un proceso artesanal, que a veces me gusta fotografiar: el proceso de trabajo es tan valioso y productivo como el resultado. Cada pequeño error, cada prueba, abre la puerta a otra posibilidad.
En mi caso la joyería es un medio, no un fin, de momento son piezas pequeñitas que acompañan el cuerpo, la indumentaria, quizás más adelante tomen otras dimensiones y complementen otros espacios…
Por lo general me intereso por la superposición , las capas, el paso de la luz entre las formas… las curvas suaves, y sin saber muy bien como, casi todo se termina relacionando con la naturaleza, los Brotes, las Mariposas, los Nidos, la Jungla…
Este es un viaje en el que van pasando cosas, y muchas de ellas son estas que os voy mostrando.